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sábado, julio 30

accidente



PARIS.- "¿Qué piensas? ¿Qué piensas? ¿Qué debemos hacer?". Al copiloto de Air France, de 37 años, con más de 6.000 horas de vuelo se le estaban acabando las ideas mientras una alarma de pérdida de velocidad sonaba en la cabina del Airbus por sexta vez en exactamente dos minutos.


Su colega, con dos años en el puesto, estaba desesperado mientras luchaba para controlar la velocidad del avión y evitar que se sacudiera de izquierda a derecha en la completa oscuridad sobre el Atlántico, en su segundo viaje Río de Janeiro-París como piloto del A330.


"No tengo control del avión. No tengo ningún control del avión", dijo el piloto, de 32 años.


El capitán no estaba presente y estaba resultando difícil hacer que volviera a la cabina, donde sus más de 11.000 horas de experiencia de vuelo eran tremendamente necesarias.


"¿Va a venir?", preguntaba el copiloto senior, de acuerdo a una transcripción divulgada el viernes.


El capitán, de 58 años y ex piloto de exhibiciones, se había ido hacía diez minutos para un descanso de rutina. En su ausencia, el avión había empezado a caer a más de 200 kilómetros por hora.


"Hey ¿Qué están haciendo?", dijo cuando ingresó a la cabina.


"¿Qué está pasando? No sé, no sé lo qué está pasando", respondió el copiloto senior, sentado a la izquierda.


Con la ayuda de las cajas negras recogidas a 4.000 metros de profundidad hace sólo dos meses, los investigadores ahora afirman que el 1 de junio de 2009, la aeronave dejó de funcionar apropiadamente e ingresó en un peligrosa pérdida, mientras sus alas, de 3.900 pies cuadrados, buscaban el cielo

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